Archivo de la categoría: Personal

¿Human vs Computer?

Deep Blue ganó por primera vez a Kasparov en un juego de Ajedrez en 1996. La computadora vence al humano, se rezaba en muchos medios, una mezcla de desilusión y triunfo, porque, ¿Qué significa realmente que una computadora venza a un ser humano?

Pues podríamos empezar diciendo que un computador es fruto del trabajo de muchos seres humanos. Es decir, un computador, un ratón, un pendrive, un servicio de google, cualquiera de ellos han sido logros trabajados y conseguidos por el esfuerzo de seres humanos. Cuando decimos: “Un computador ha vencido a un ser humano en X”, en realidad estamos diciendo que nos hemos superado a nosotros mismos, que hemos sido capaces de superar nuestra propia capacidad con esa misma capacidad, que nuestra abstracción ha llegado a su esplendor. Que sea difícil de entender no le debe quitar mérito a ese hecho. Que simplifiquemos, erróneamente, atribuyendo a ese computador una identidad ajena a la humana, no debe hacernos perder de vista nuestra majestuosidad cuando conseguimos algo como eso.
Fabrica de ordenadores

Y, ¿a cuento de qué este poner en su sitio las cosas? IBM, de nuevo, recientemente comentó que computacionalmente estamos preparados para simular un cerebro humano (sólo hace falta conocer mejor todas las funciones del mismo, pero a nivel de “potencia”, estamos listos). Muchos, otra vez, se echarán las manos a la cabeza: “¿Será la tecnología capaz de superar al hombre?”, pero recordemos que lo que está sucediendo es que el mismo hombre se está superando a si mismo, que seamos capaces de hacerlo no debe producirnos miedo, al contrario, debemos estar felices y apostar por el buen uso de este tipo de tecnologías.

Así que lo que debemos decir (en pseudocódigo):

if (Computer == Humans[]) {
Human vs Computer;
Power = Human + Humans[];
}

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Educación: Ahora lo entiendo todo.

A falta de terminar de ver la última media hora de la película/reportaje: La educación prohibida, ya puedo sacar algunas conclusiones y atar pensamientos propios.

Siempre he pensado que la escuela era un lugar ridículo donde no se daba importancia a la creatividad, donde se detenía mi aprendizaje y las directrices formaban una linea indiscutible a seguir.

Aún recuerdo cuando en cuarto de EGB, mi profesor Don Carlos planteaba una pregunta/reto que daría paso al tema: Correspondencia en fracciones. Nos dejó apenas unos minutos para pensar cómo resolverla, y vi un halo de luz pensando que podría realizar una división y posterior multiplicación para solventar dicha correspondencia; solución que no era válida porque daba lugar a números decimales y no era lo que se buscaba, a pesar de no haberlo especificado. Lo cierto es que no recuerdo muy bien todos los detalles, sólo que estaba sentado cerca de mi compañero Antonio Romero que me miraba extrañado. Don Carlos permitía, tras su explicación (y mucha insistencia por mi parte) que saliese a la pizarra a mostrar mi fugaz descubrimiento, mientras el resto de la clase, incluido el profesor, no mostraba ningún tipo de interés. Años después descubrí que para mi idolatrado Don Carlos yo era un enteradillo (lo sigo siendo, por cierto).

No menos drástico fue el escarmiento anticreativo que me intentaron dar en el instituto, liderado por un actual artista reconocido y seguido por otros personajes. En mis tiempos de disfrute con el dibujo, anime e incursión en el erótico Hentai… tras robarme el último de los tebeos que estaba realizando se me tachó de haber pintado a chicas del instituto desnudas. Sobra aclarar dos cosas: los tebeos Hentai suelen desarrollar sus historias sobre institutos/colegiadas y cualquier acto creativo está basado en algún tipo de experiencia aunque en mi caso siempre intento huir de esto lo máximo posible. Resulta curioso ver como algunos de estos inquisidores se hacen los suecos cuando me ven por la calle.

Con estas dos pequeñas historias personales, sólo pongo de manifiesto lo que se dice y explica en La educación prohibida: nuestra educación pública y obligatoria es un lugar de encarcelamiento, que nos prohíbe crecer en lo importante, no nos deja equivocarnos, explotar, cuestionar, elegir.

Y eso es lo que somos ahora, muñecos torpes sin capacidad para tomar decisiones, peones manejados fácilmente, sin pensamiento propio, sin criterio, necesitamos recurrir CONSTANTEMENTE al exterior, a las normas, a la justicia, para poder saber qué está bien o qué está mal. Somos incapaces de pensar acciones básicas no violentas que hackeen el sistema político que está burlándose de nuestra soberania. No entendemos qué es el capitalismo y por qué vivimos en un mundo como éste, y no es que no lo entendamos porque no sepamos de economía, es que no tenemos ni la inquietud de la pregunta, nos hemos tragado todo lo que nos han enseñado tan literalmente que hemos perdido cualquier capacidad de pensamiento divergente.

Es triste pero yo creo que cierto, el cambio social/económico/político… que necesitamos, no sera posible sin un cambio educacional profundo, somos una inmensa mayoría de borregos incapaz de actuar por voluntad propia, movida, únicamente, por el miedo. El miedo a tener menos dinero, a no tener casa, a no tener trabajo…

Educación publica y OBLIGATORIA ¿eh? Ahora lo entiendo todo.

Supremacia

No salgo de mi asombro cada vez que encuentro a un ser “supremo” entre el resto de comunes mortales. Dicho ser, lejos de pensar que todos tenemos nuestras virtudes y defectos (en lineas generales), discurre hacia la (evidentemente) errada opinión de su supremacia ya sea por motivos económicos, supuestamente intelectuales o incluso estéticos. Lo mas intrigante de esta serie de personajes, o al menos de algunos de ellos, es que solo aceptan un baremo para medir el nivel de la persona, y se sorprenden ante otros supremos que aplican un baremo distinto. Por ejemplo, un intelectual podría huir aterrado por la idea de considerar superior a otro por motivos económicos. O incluso ese mismo intelectual experto en “letras” tampoco valoraría a una persona muy capaz en “ciencias”. La verdad es que visto así parece ridículo.

Realmente ser incapaz de entender la dualidad de las personas niega, desde mi punto de vista, cualquier posible adjudicación de titulo o medalla. Tantos personajes (y mas que eso, personas) nos dejaron y dejan claro que todos y cada uno de nosotros somos ESPECIALES (Saramago, Einstein, Albert Espinosa…) y quien no haya entendido eso aun esta verdaderamente lejos de su “supremacia”.

Supongo que nuestra educación tradicional, obligatoria y publica tiene gran parte de culpa en todo esto, y pasamos de ser seres libres y creativos a jugar permanentemente en el tablero de la competición. Hemos dejado de darle valor al error, hemos olvidado que los errores son en definitiva pensamientos divergentes que dan lugar a nuevas ideas y, a su vez, algún dia, nuevos avances.

A mi, personalmente, siempre me gustará construir autómatas y alejarme lo mas posible de convertirme en uno.

Comenzado el 26-08-12, terminado el 15-09-12

Los niños de ahora: circunstancias globales.

Los niños de ahora son los hijos de los padres de ahora, padres, que una vez fueron los niños de antes.

Pero, cuánta diferencia hay entre los niños de antes y los niños de ahora, ¿verdad?

Los niños de antes parecían más serenos, más tranquilos, necesitaban de menos cosas para poder entretenerse, sabían pasar horas aburridos y rara vez protestaban, aunque claro, siempre había excepciones.
Sin embargo, los niños de ahora tienen de todo, están sobre-estimulados (o al menos más estimulados que antes) y no les gusta nada no conseguir lo que quieren.

Deseosos de saber cómo de malo es este hecho y, sobretodo, a qué se debe, podemos comenzar nuestro análisis enumerando posibles causas:

1. Genéticas: La descartamos directamente, en tan pocos años las alteraciones genéticas son muy improbables.

2. Ambientales: Y hacemos dos distinciones:

2.a. Circunstancias locales: Cómo los padres tratan al niño, cómo lo tratan los familiares más cercanos, cómo es la casa donde vive, las cosas que tiene…

2.b. Circunstancias globales: Cómo es el mundo que le rodea, la calle, la gente del siglo XXI, las carreteras, los paisajes…

 

Una vez expuestas las posibles causas, pasamos a analizarlas y a considerarlas posibles motivos para el cambio de comportamiento.

Comenzamos por las circunstancias locales y para ello nos hacemos una pregunta previa: ¿Son todos los niños de ahora iguales? Y con esto no quiero decir que sean clones, sino, que si tienen esos patrones por los que podemos denominarlos “niños de ahora”. Pues… yo no he conocido a los niños de antes, pero por lo que me cuenta todo el mundo podríamos asumir que sí, que hay una serie de características que se repiten y son comunes, por las cuales los niños de ahora son bastantes parecidos, esto es: Niños más estimulados, más exigentes, más tecnológicos, etc.
Si los niños de ahora son todos “niños de ahora” y suponemos que lo que ha condicionado y “alterado” (por llamarlo de alguna forma) su conducta han sido circunstancias locales, no queda otra que pensar que las circunstancias locales son muy parecidas en todos los niños, esto incluye pensar que los padres de ahora son muy parecidos entre sí y actúan y educan a sus hijos de la misma manera. Una vez llegamos a este punto, podemos concluir que dichas condiciones locales son en realidad globales.

Es decir, los niños se encuentran en un mundo donde, sus padres (también condicionados por el mundo que se encontraron) son de una forma de ser, las calles son más grandes y ruidosas, los coches pasan cada milésima de segundo en lugar de cada 2 minutos, los smartphone suenan con llamadas, mensajes, whatsapp u otras notificaciones, los teclados se suceden en todas partes, las pantallas, la luz artificial… viven en un mundo distinto, y ese mundo seguirá siendo distinto para ellos aunque “localmente” les demos 2 juguetes en lugar de 10, porque eso es sólo un pequeño detalle del mundo que les rodea, porque su compañero de clase sí que tiene 10 juguetes, o 20 o 100… él siente la abundancia de nuestro mundo y se codea en ella, es imposible apartarlo e intentar crear una burbuja distinta de ese mundo en el que estamos.

Y cuidado, este mundo actual no es malo, ni bueno, es diferente, la abundancia de cosas y el excesivo consumo son características malas del mismo, pero el acceso a la información como internet y el acceso a la tecnología son cosas extraordinarias, que en la historia de la humanidad nunca se han tenido y que están revolucionando en tan sólo unos años cosas tan impensables de cambiar como el dominio de unos pocos sobre muchos, la política o la organización ciudadana para conseguir fines no económicos. Esta época decisiva que a ellos les tocará vivir… debemos confiarsela plenamente, les corresponde, es su época y cada vez menos la nuestra. Serán ellos los que muy pronto se conviertan en los niños de antes y cambien las circunstancias globales de nuevo, quizás, eliminando muchas cosas malas que ahora tenemos, porque las descubran y no las quieran… porque esa es la evolución natural de las cosas y siempre me ha parecido maravillosa.

Emana

Dejar brotar las ideas sin que pasen por el filtro del lenguaje, sin colarlas por la critica y mejora, sin encarcelamiento físico alejado del lugar que nacen.

Dejar que el agua emane de la fuente, no necesitar recursos ajenos: relleno, espuma, chorro, suero; explotar de vida sincero sólo si soy y puedo.

Dejar dormidos los sueños, caída en los ojos la presa y el miedo, aliviar la puerta sin cortar los dedos; abrir en Abril fuego y despertar impaciente luego.

Usar las máquinas y robots y NUNCA ser como ellos.

Información desactualizada

Siempre es apetecible un viaje, ¿verdad?

Me puse en modo avión y me corté las uñas; preparado para desconectar.

Nunca creí que estuviese tan equivocadamente unido y me dispuse a ampliar por última vez mi limitada información.

Inservible, dormido, muerto, a cada segundo herido.

Seguro que de adherir se pierde y de esquivar: se aleja incomprendido.

Los políticos que tenemos sí que nos representan.

A menudo me encuentro en mi día a día con gente a la que no le importa saber mi opinión. Gente, que no quiere escuchar y, aunque me entienda, no lo reconoce porque lo interpretarían como una derrota. Durante el desarrollo de las nuevas tecnologías y desde que “estoy” presente en ellas, desde que tengo mi primer 486 con Internet hace unos 15 años, me doy cuenta de que el mundo virtual de Internet se intenta desvirtuar cada vez más, la gente no comprende que Internet es (o podría ser) el único medio de comunicación libre, un lugar donde exponernos sin miedo, un sitio en el que no temer la crítica, en el que haya pluralidad, democracia, sinceridad, transparencia, ese sitio que todos demandamos pero que no queremos que se “ejecute” sobre nosotros mismos.

A lo largo de mi vida he conocido a algunos comunistas – o gente con pensamientos de izquierdas – que me confesaban abiertamente que su ideología era fruto de su capital y que si mejoraban su economía “automáticamente” pasarían a tener un pensamiento de derechas.

Quizás, o mejor dicho: seguro, yo me he comportado de alguna de esas maneras en algún momento, como todos nosotros.

Estas palabras no van dedicadas a aquellos sobre los que decidí no dedicarles ni un minuto más de mi tiempo, estas palabras pretenden realizar una reflexión en voz alta. Sólo intento hacer uso de mi Blog, que aunque muchos “jóvenes internautas” no lo sepáis, un blog es un espacio personal donde compartir opiniones y no un lugar donde realizar campañas electorales o promocionar una empresa. Como decía, sólo intento expresar mi opinión libremente, porque si no podemos ser lo que queremos ser nosotros mismos, si no podemos comportarnos de forma adulta, sincera, respetar la opinión ajena, ser coherentes, no mentir, democratizar nuestro entorno, empatizar… ¿cómo podemos exigírselo a nuestros representantes políticos? ¿acaso no son ellos, simplemente, nuestro reflejo, una muestra del conjunto?

Lo peor de la situación actual, como dice un amigo mío con el que a veces charlo en la cocina, no es que los políticos no sean los adecuados, lo peor es que son el reflejo de nosotros mismos, si examinas pequeños proyectos, colectivos, grupos de personas, empresas… te das cuenta de que el funcionamiento es muy parecido al que tenemos en la política: rumores, mentiras, conspiraciones… (aunque por supuesto a menor escala).

Somos lo que somos, ¿no, nos gusta? habrá que cambiar, pero sin gritar tanto al de enfrente y haciendo un esfuerzo nosotros mismos. Porque… sino recordad, ¿no ha sido cuando os habéis esforzado vosotros mismos cuando habéis conseguido las cosas más gratificantes en vuestra vida?