Los políticos que tenemos sí que nos representan.

A menudo me encuentro en mi día a día con gente a la que no le importa saber mi opinión. Gente, que no quiere escuchar y, aunque me entienda, no lo reconoce porque lo interpretarían como una derrota. Durante el desarrollo de las nuevas tecnologías y desde que “estoy” presente en ellas, desde que tengo mi primer 486 con Internet hace unos 15 años, me doy cuenta de que el mundo virtual de Internet se intenta desvirtuar cada vez más, la gente no comprende que Internet es (o podría ser) el único medio de comunicación libre, un lugar donde exponernos sin miedo, un sitio en el que no temer la crítica, en el que haya pluralidad, democracia, sinceridad, transparencia, ese sitio que todos demandamos pero que no queremos que se “ejecute” sobre nosotros mismos.

A lo largo de mi vida he conocido a algunos comunistas – o gente con pensamientos de izquierdas – que me confesaban abiertamente que su ideología era fruto de su capital y que si mejoraban su economía “automáticamente” pasarían a tener un pensamiento de derechas.

Quizás, o mejor dicho: seguro, yo me he comportado de alguna de esas maneras en algún momento, como todos nosotros.

Estas palabras no van dedicadas a aquellos sobre los que decidí no dedicarles ni un minuto más de mi tiempo, estas palabras pretenden realizar una reflexión en voz alta. Sólo intento hacer uso de mi Blog, que aunque muchos “jóvenes internautas” no lo sepáis, un blog es un espacio personal donde compartir opiniones y no un lugar donde realizar campañas electorales o promocionar una empresa. Como decía, sólo intento expresar mi opinión libremente, porque si no podemos ser lo que queremos ser nosotros mismos, si no podemos comportarnos de forma adulta, sincera, respetar la opinión ajena, ser coherentes, no mentir, democratizar nuestro entorno, empatizar… ¿cómo podemos exigírselo a nuestros representantes políticos? ¿acaso no son ellos, simplemente, nuestro reflejo, una muestra del conjunto?

Lo peor de la situación actual, como dice un amigo mío con el que a veces charlo en la cocina, no es que los políticos no sean los adecuados, lo peor es que son el reflejo de nosotros mismos, si examinas pequeños proyectos, colectivos, grupos de personas, empresas… te das cuenta de que el funcionamiento es muy parecido al que tenemos en la política: rumores, mentiras, conspiraciones… (aunque por supuesto a menor escala).

Somos lo que somos, ¿no, nos gusta? habrá que cambiar, pero sin gritar tanto al de enfrente y haciendo un esfuerzo nosotros mismos. Porque… sino recordad, ¿no ha sido cuando os habéis esforzado vosotros mismos cuando habéis conseguido las cosas más gratificantes en vuestra vida?

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: